Joan es uno de esos pilotos hechos a sí mismos, de la vieja escuela, que ha crecido desde el esfuerzo para trazar una trayectoria que le convierte en uno de nuestros especialistas con mejores resultados y mayor bagaje en el Rally París-Dakar.

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Joan Pedrero cambió el trabajo en una pequeña empresa familiar de camiones y maquinaria, para dedicarse en cuerpo y alma a los raids. Fue fichado por KTM como mochilero de Marc Coma dentro de la estructura del equipo, para el que ha corrido durante cinco temporadas, para poco a poco afianzarse como piloto y dedicarse en cuerpo y alma a la competición. Una puerta a la que accedió por su importante bagaje en el mundo off-road, en el que empezó algo tarde, pero en el que enseguida despuntó por su ética de trabajo y su capacidad innata de pilotaje. Primero en motocross y enduro, para en 2008 pasarse a los raids y disputar su primer París-Dakar, si bien ese año se anuló la prueba en el último momento y su estreno no llegó hasta la siguiente temporada. Desde entonces ha disputado las últimas trece ediciones, logrando dos quintos puestos en la general con KTM, dos victorias de etapa con Sherco y entrando en el top 16 este año con su actual equipo Rieju. Más de 700.000 km recorridos avalan a uno de nuestros mejores pilotos de la especialidad.

Ya inmerso en esta temporada, con el punto de mira puesta en la edición 2022 del Dakar, hablamos con Joan Pedrero poco antes de la edición 2022 del Andalucía Rally en el que participa con el apoyo de SHAD como principal patrocinador.

Lo primero Joan, ¿cómo está afectando el confinamiento a tu preparación y a tu temporada?

Siempre buscas soluciones para lograr una mejor preparación. Yo vivo en Cataluña, pero me he desplazado a los Monegros, porque aquí estoy entrenando solo en un terreno perfecto para mi especialidad. Además he montado una escuela de navegación y procuro rodearme del menor número de gente y aislarme al máximo. Entrenar con la máxima libertad posible, que es lo que encuentro aquí, buscándome la vida para poder realizar mi deporte y mi trabajo de la mejor manera posible.

Esto supone un importante cambio en tu vida. Porque has abandonado tu pueblo, Canet de Mar, donde transcurría tu vida, para mudarte a Pina de Ebro, una pequeña localidad al pie de los Monegros, junto al margen del río Ebro.

Bueno, digamos que cuando ha sido posible desplazarme, he vuelto a Canet, aunque enseguida he regresado a mi lugar de trabajo para seguir entrenando y trabajando con la escuela que tenemos montada para realizar roadbook, y enseñar técnica y navegación.

Sí estoy en Pinar el máximo tiempo posible, lugar en el que se dan las condiciones óptimas de trabajo, pues estoy en el desierto que es por donde transcurren la mayoría de las carreras que disputo.

¿Cómo te preparas físicamente y encima de la moto? ¿Cómo es un día normal en la vida de Joan Pedrero?

Siempre he sido una persona muy trabajadora. Ahora estoy con las motos, pero hace quince años trabajaba con las máquinas y los camiones, y ese esfuerzo y dedicación que me requería lo traslado ahora a prepararme. Tengo un horario muy especial; a las 9h me acuesto y a las 5:30-6h me levanto. Me he acostumbrado a hacerlo así, porque además es el horario que me exige luego el Dakar y así llego ya adaptado. A las 9 de la noche ya no soy persona.

Nunca paro, salgo casi todos los días en bici para prepararme y hoy he estado haciendo una sesión de fotos para el equipo y esta tarde realizaremos los videos. Siempre tengo fuerzas y trabajo todo lo posible. La bici es mi evasión y mi principal ejercicio para estar en forma.

Sí, porque la bici siempre ha estado en tu vida. Comenzaste con el BMX y tu afición por la bici, en especial las MTB, la mantienes. De hecho, tengo entendido que has realizado ya varias veces una prueba tan exigente como la Titan Desert.

Sí, así es. El estilo de la bici lo pasé a la moto, porque es una escuela perfecta para montar en este aspecto. Hacía mucho BMX y estaba en la calle todo el día haciendo locuras y rompiendo cuadros. Con la moto he tenido que trabajar después mucho, pues en casa mis padres estaban en contra, tenían miedo que me hiciera daño, pero ese ha sido mi camino y al final me he dedicado de lleno al mundo de la moto.

La Titan Desert, efectivamente, la he corrido y terminado tres años. De hecho, éste la quería volver a hacer por un reto solidario, pero al final se han cambiado las fechas y no ha sido posible. Me encanta la bici; si no me dedicara a las motos, estoy seguro que lo haría con las bicicletas. Siempre llevo una en la furgoneta cuando me desplazo.

Hablando de los retos, eres uno de los pilotos más queridos en el vivac, siempre dispuesto a echar una mano a los demás. Pero además, has realizado diversos actos muy interesantes por causas solidarias, como el reto ‘gas a la vida’.

Estos retos comenzaron cuando una ONG me propuso que les ayudara poniendo mi imagen para recaudar y comprar material quirúrgico para operar en un hospital de Senegal. Estuve dos semanas colaborando con ellos a través de una persona de Almería que formaba parte de esta institución, coincidiendo con la recuperación del escafoides que me rompí. Y posteriormente surgió el reto de Aser, cuyo primo es un endurero muy amigo mío, que me comentó que el hijo pequeño de su primo tenía cáncer de estómago. Me propuso colaborar para ayudarle, pero yo quise involucrarme más y realicé una visita a San Juan de Dios, algo que me impactó a lo bestia. Me quedé destrozado con lo que vi. Entonces llamé a Aser y le propuse hacer algo por el pequeño, realizar un reto con la bici para recaudar. Preparé un trayecto entre Canet y Espinosa de los Monteros, 1.400 km en 7 días, recaudando 9.500 euros que doné al hospital, donde me imagino que pensaron que me haría la foto y ya nunca más… Aser se ha curado. Un tema muy emocionante, con el hashtag #gasalavida. ‘Gas’ por lo que a mí me toca y ‘vida’ por el chaval. De las mejores cosas que me han ocurrido.

Este año iba a pedalear con la ayuda de uno de mis sponsor para repetir la campaña que creamos: ‘compremos arroz’. La mitad del dinero lo invertimos en comprar cinco toneladas de arroz que fueron al banco de alimentos en Zaragoza. Pero quería hacerlo también en Canet, recaudando dinero a través del desafío de la Titan. Como no se ha podido, estoy pensando hacer un recorrido con un burro pequeño que tengo, típico de la región, y ver alguna fórmula para poder recaudar.

Volviendo a las motos, ¿nos cuentas Joan cómo fueron tur comienzos en el off-road y cuándo se produjo tu paso a los raids?

Comencé haciendo motocross en el campeonato de Cataluña. Vi que me desenvolvía bien, con buenos resultados, por lo que pasé a disputar el Campeonato de España. Luego me pasé al enduro, donde disputé cuatro campeonatos del mundo con diferentes equipos y que fue una excelente escuela a la hora de dar el salto al Dakar, el sueño de mi vida. Aquí empecé a tener un nivel semi-profesional.

Con el Dakar, lo demás quedó de lado… Y ya llevo trece ediciones. Mis temporadas están enfocadas a correr el Dakar, realizando diferentes pruebas que me permitan ir haciendo kilómetros para la gran prueba.

Este año tengo previsto correr el Rally de Andalucía y la Baja Aragón, y probablemente el 1.000 Dunas antes del Dakar.

¿Qué recuerdos especiales tienes de tus Dakar? Cuéntanos alguna experiencia; algún mal recuerdo y sobre todo alguno bueno.

En el lado positivo la entrada en el equipo KTM junto a Coma, con el que conseguí dos quintos puestos en la general. También las dos etapas que gané con la Sherco, algo muy difícil y que fue una sensación fantástica; una pasada. En el lado malo, las caídas, el perder personas queridas como Gonsalves; es algo muy duro.

Siguiendo con el Dakar, ¿África o América del Sur?

¡Uff! África me gusta mucho, pero en Sudamérica, el aliento del público y el calor de la gente es fantástico. Eso no lo cambio.

¿Se puede ganar actualmente como privado el Dakar? ¿Qué acuerdo tienes con el equipo Rieju?

No, eso es casi imposible. Hay diferencias importantes con las motos oficiales. Las nuestras, el equipo Rieju, son motos de serie, son KTM pintadas con los colores de Rieju. Sobre el papel no tenemos opciones para ganar la prueba, pero sí para conseguir una buena clasificación, estar delante con una buena carrera y un poco de suerte, además de aprovechar la experiencia y la navegación. Las motos oficiales utilizan las últimas evoluciones; ellos llevan las suspensiones 52 y nosotros 48, montan motores ‘factory’ y nosotros de serie. Si te compras la moto en un concesionario será prácticamente igual a la mía.

El acuerdo con Rieju en principio está pactado hasta terminar el próximo Dakar. Es un buen acuerdo, con el apoyo de SHAD y otros sponsor a los que estamos dando mucha repercusión. Yo trabajo mucho las redes, pues no dejamos de ser comunicadores, para que mis patrocinadores tengan la máxima visualización. Y me funciona; yo vivo de los sponsor”.

Mi experiencia se une a la del equipo FN Speed que pone toda la logística y formamos un gran tándem para lograr buenos resultados.

El Rally de Andalucía entra este año como prueba del mundial de rallyes. ¿Cómo afrontas esta prueba, en la que participas por primera vez?

Sí, es mi primera participación, pero lo afronto con muchas ganas. Es un terreno que creo que me va a gustar. La gente de la ASO ha trabajado al máximo para hacer una gran prueba, en la que van a participar pilotos de máximo nivel. Son pocos días y a mí me van las pruebas largas, pero intentaremos estar delante y, con un poco de suerte, espero que lo consigamos. Vamos a darlo todo e intentar ofrecer la mejor imagen para SHAD, que ha hecho una apuesta grande por mí y me fabrica el asiento, que es fantástico. A la vez estamos trabajando con ellos probando material, como las maletas, y tenemos un excelente vínculo de colaboración. Agradezco que SHAD se haya metido en este proyecto conmigo, y vamos a hacer juntos el Rally de Andalucía y la Baja.

Fotos y vídeo: Víctor Gaudo

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